Otoño mandolina
Esperá. Me quedaron cosas que decir sobre este mundo.
En este mundo real que pienso estarían prohibidos el Teg, el póker y el backgammon.
El esperanto habría tenido un éxito rotundo.
El patacón sería la moneda universal.
Depurarían de snobs el ambiente del arte.
Dibujar bien sería para cualquiera.
La gente no dudaría.
El paddle sería deporte olímpico.
En cada barrio habría por cada médico un maestro hindú, con certificado de iluminación.
No existirían los críticos de rock.
No existiría el rock chabón.
Cuando alguien se te acercara por interés, te lo diría de una y no habría problemas con eso.
Si a tu mente le dijeras que no piense en ello, te haría caso y elegiría la opción más sana.
Cuando de noche viajaras solo, borracho, necesitado y desprotegido, no te quedarías dormido en el bondi; el chofer no dejaría que te pasaras de la parada.
Frenaría en medio de la calle, te pondría una manta y te dejaría con un beso en la puerta de tu casa.
2 Comentarios:
"¿Has visto esas conversaciones de borracho donde quieres hacer el mundo de nuevo?".
1:13 a. m.
jaja, es cierto, pero para este mundo que propongo no hace falta que corra sangre; Osho lo aprobaría... ¿Cuándo volvés? Abrazo!
9:24 a. m.
Publicar un comentario
Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]
<< Página Principal